La cruz de la madre fue introducida por Adolf Hitler el 16 de diciembre de 1938 como parte de una campaña de propaganda dirigida a aumentar el índice de natalidad. La concesión fue señalada oficialmente, Cruz del Honor de la madre alemana, e instituida en tres grados para reconocer y para recompensar a las madres alemanas.
Se concedía en tres grados
Bronce para las madres con cuatro o cinco hijos
Plata para las madres con seis o siete
Oro para ocho o más niños