In Memoriam

Jueves, 25 de septiembre de 2008

Por xicu41 @ 12:10


                                               
 90.Leichte Afrika-Division
     Batalla de Gazala
 
 
La 90. Leichte Afrika-Division nació de la necesidad del Afrika Korps de una infantería adicional para apoyar a sus divisiones panzer. En julio de 1941 se decidió que un gran número de unidades variadas basadas en Libia, se agrupase en torno a un núcleo del III.Bataillon del 147. Regiment y seis compañías independientes. Uno de los tres regimientos motorizados de infantería que formaron la 90. División fue, quizás, la formación más exótica de todo el Afrika Korps: el 361. Regiment. Compuesto de alemanes que habían servido en las filas de la Legión Extranjera Francesa, hombres endurecidos por la batalla, y expertos en los caminos del desierto, pronto demostraron sus habilidades y dieron a toda la división una gran reputación de coraje y tenacidad en el ataque.

En noviembre de 1941, la nueva división se lanzó a la acción contra la ofensiva Cruzader del VIII British Army. Los duros ex-legionarios del 361. Regiment atacaron con valentía a los carros británicos con armas de mano, incluyendo cócteles Molotov y recuperando después el terreno perdido con su propio ataque. Un grupo derrotado y hecho prisionero por los blindados británicos, pronto fue liberado en un furioso contraataque. Un segundo avance de los británicos, sin embargo, consiguió recapturar estos hombres en una hora, pero una vez más, fueron liberados en otro contraataque; los supervivientes se agruparon con las otras unidades fortificadas para formar el batallón Holbeck y fueron desplegadas con gran efecto como tropas de choque, tanto en operaciones de asalto como en defensivas.



Al final de la ofensiva de enero de 1942 del mariscal de campo Erwin Rommel, la 90. Leichte Division estaba equipada con vehículos británicos capturados en el avance, pues sus soldados habían tenido muy en cuenta el consejo de su comandante, dado a los que se quejaban de la escasez de equipo: «Si estás corto de alguna cosa, cruza y cogela del enemigo. El está repleto. »

Desde febrero hasta mediados de mayo de 1942 hubo una cierta calma, pues ambos bandos disputaban entre ellos mismos para reforzar sus diezmadas fuerzas y recopilar material básico. A finales de mayo, sin embargo, los dos ejércitos se sintieron lo suficientemente fortalecidos para volver a las hostilidades. Rommel estaba ansioso por continuar, tras su reconquista de Cirenaica y Churchill sediento de una decisiva victoria que acabase de una vez con el aura de invencibilidad que la propaganda nazi había tejido alrededor de aquél.

Aunque no estaba satisfecho de que el primer ministro Winston Churchill, se entrometiese en asuntos militares, el comandante en jefe, general Auchinleck, pudo traer algún alivio desde la línea defensiva que sus hombres habían levantado entre Gazala, en la costa, y Bir Hacheim, 64km al sur Un gran campo de minas se extendería a lo largo de su extremo occidental y una serie de puestos avanzados fuertemente defendidos, conocidos como “boxes”, habian sido edificados en las posiciones de mando para cubrir las posibles rutas de ataque alemanas. Cada box era mantenido por una fuerza de una brigada y estaba abundantemente provisto de munición, artilleria y alimentos basicos. Una segunda línea de este a oeste, desde Sidi Muftah hasta El Adem, estaba también en proceso de instalación pero lejos de estar terminada se inicio la ofensiva alemana. Auchinleck tenia 175.000 hombres de los cuerpos XXX y XIII, 849 carros de combate, incluyendo los americanos Grant, pero con potentes cañones de 75 mm instalados, y 200 aviones para mantener la linea.

Rommel, con solo 560 carros de combate y 90.000 hombres a su mando eran considerablemente mas débiles que los británicos, pero sus formaciones blindadas contenian 109 carros de combate del mas moderno diseño y tenia su disposición una fuerza de 500 aviones, probablemente para garantizar la superioridad aérea sobre el campo de batalla. Rommel además estaba preparado para poder tener total. confianza en los buenos proyectos y la buena suerte y conseguir asi la victoria.

Al final de la tarde del 24 de mayo de 1942, los preparativos para su ofensiva, la «Operación Teseo», estaban ultimados y el éxito del Eje en Africa del norte dependía de ella.

Al dia siguiente la ofensiva alemana contra Gazala comenzó. La 90. Leichte Division  fue desplegada por el ardiente y seco desierto tierra adentro para proteger el flanco abierto de las fuerzas de blindados del Eje. Se llevaron batallones de reconocimiento desde las divisiones Panzer y se agruparon con la Division Ligera para localizar a los blindados britanicos y prevenir al Africa Korps de su posición. Los regimientos de infantería de la 90. tenian la dura mision de dirigir el ataque abierto del Afrika Korps en esta operación.

El núcleo de las tropas de asalto de la división era pequeño, formado por grupos compactos de infantería entrenados para hacer el mayor uso del terreno local. Armados hasta los dientes, con bandoleras que contenían balas extra y llevando el fusil convencional Mauser 98K de 7,92 mm o la subametralladora MP38, estos hombres resultaron ser formidables en el ataque e infatigables en la defensa Las MP38, con una cadencia de tiro de 500 dpm, era un arma soberbia para el combate cuerpo a cuerpo y muy temida por los Aliados. Además, la mayoría de los soldados llevaban un manojo de granadas de mano. La Steilhandgranate 24 era la ideal para las necesidades de las tropas de asalto, y podia ser usada como contracarro y antiemplazamientos lanzando 6 granadas juntas. El fuerte apoyo de las ametralladoras MG 34 y de una gran variedad de morteros se desplegó para mantener a los defensores en sus puestos mientras las tropas de asalto avanzaban.

  


El plan de batalla de Rommel consistía en distraer la atención del VIII Ejército mediante el lanzamiento de ataques de infantería contra Gazala y, mientras la ciudad estaba bajo presión, un grupo blindado, moviéndose de noche, pasaría debajo del frente, rodearía el flanco izquierdo de los Aliados y después formaría sus posiciones. Según las palabras de la orden de operación de Rommel, la fuerza tenía que destruir «el Ejército británico situado en los sectores de Bir Hachein-Acroma-Gazala, después de lo cual, el Panzerarmee Afrika tomará la fortaleza de Tobruk», Las órdenes de Rommel para la 90. División exigían que tenía, que «dirigirse a la mayor velocidad, avanzando inexorablemente sin permitirse ser distraído por el enemigo».
Rommel esperaba el máximo sacrificio de las tropas de su división de infantería motorizada y así, de hombres sufriendo el calor y la falta de agua, se esperaba que derrotasen a una fuerza enemiga superior y bien descansada.
Aunque la ofensiva se abrió con parte de la 90. División ligera apoyando los ataques a Gazala, el grueso de la división se desplazó al sur con los blindados entre el 26 y el 27 de mayo.
En el momento justo una masa de carros de combate rodeó el flanco británico en una amplia maniobra.



Una seccion avanza por el desierto


El objetivo de la división era El Adem, un punto de cruce de dos caminos nativos que se esperaba estuviese defendido por una pequeña guarnición. El Adem, sin embargo, resultó ser un «box» fuertemente defendido por una brigada. La división dividida en tres grupos de batalla, avanzó confiada hacia el objetivo, desconocedora del peligro que afrontaba, hasta que un preciso e intenso bombardeo cayó sobre ella. Tras la cortina de fuego llegaron los blindados británicos. La 90. se dispersó y se perdió el contacto, no sólo entre los grupo de batalla, sino también con el Afrika Korps. Las divisiones panzer también encontraron problemas viéndose en una situación bajo presión, pero la 90. División Ligera no podía ofrecer ayuda, pues sus propias unidades avanzando a través de la inmensidad del árido desierto hacia El Adem, estaban sin compañía y sin apoyo.

En la mañana del 28 de mayo, primero un grupo de batalla y luego el otro de los que también se habían perdido restablecieron contacto, seguidos durante el día por la artillería divisional. La 90.División renovó su avance y se dirigió hacia el oeste para unirse al Afrika Korps. El camino apareció bloqueado por un vasto campo de minas y la 90. División se detuvo. Los primeros intentos del 900. Pionier-Bataillon (mot) de abrir una brecha en las defensas fueron rechazados por un destructivo y preciso fuego de artillería; los zapadores fueron enviados a otro sector y consiguieron abrir un corredor en tres horas. Los vehículos de la 90. División fueron canalizados a través de este estrecho pasillo por donde las compactas columnas avanzaban lentamente. Los hombres, irritados e impacientes por el retraso, estaban notablemente nerviosos, causado éste por el descubrimiento, más allá del campo de minas abierto por los zapadores, de que había otro campo de minas, que también tenía que ser abierto. Antes de que llegase la orden, un solitario bombardero británico, cruzando el campo de batalla, arrojó bengalas y después lanzó una pequeña tanda de bombas. El pánico estalló en la división, el grupo de vehículos en cabeza se lanzó hacia delante, sobrepasando a los zapadores que hacían su trabajo y entrando en el terreno aún sin limpiar por lo que varios volaron inmediatamente por los aires. El sonido de las explosiones extendió el rumor de que la RAF estaba bombardeando la columna. Era, desde luego, un blanco apetecible, una masa de vehículos inmóviles e incapaces de escapar. El caos estalló cuando los conductores, exhaustos por la falta de sueño e incapaces de pensar con claridad, dirigieron sus camiones fuera de las cintas de señalización, en plena zona sin aclarar de minas y volaron por los aires.

En el espacio de unos pocos minutos se perdieron 40 camiones, pero pronto se restableció el orden y las tropas, ensangrentadas pero invictas, se prepararon para volver a la acción. Durante lo que quedaba de la noche del 28 de mayo, la división recuperó el contacto con el Afrika Korps y sus hombres tuvieron libres unas horas para aprovecharlas en un merecido sueño reparador.
Al día siguiente, la batalla, que había empezado tan mal para los alemanes, fue volviéndose a su favor poco a poco.
En lugar de quedar atrapado el Afrika Korps entre los campos de minas y los blindados aliados, los alemanes estaban ahora en una posición de ventaja: se habían abierto corredores en los campos minados, permitiendo así a los convoyes traer combustible, municiones y provisiones para las divisiones panzer.
Repostada, rearmada y firme bajo control, el Afrika Korps rechazó los asaltos sin apoyo de una serie de brigadas blindadas británicas.
El «box» de Got el Ualeb fue destruido.


Un respiro


La 90. División Ligera tomó parte en la lucha por aplastar las defensas pero, antes de que estuviese completa la operación, Rommel ordenó a la división dirigirse al sur para capturar el «box» de Bir Hacheim.
La batalla de ocho días que italianos y alemanes sostuvieron contra las fuerzas aliadas por ese pedazo de desierto resultó algo más que una simple batalla entre unidades. Fue un combate hasta el fin, durante el cual los batallones contracarro y antiaéreos de la 90. División sufrieron numerosísimas bajas.
Ya desesperado Rommel ordenó más bombardeos de diversión sobre la guarnición, pero no consiguió romper la moral de los defensores. Siguieron luchando tenazmente y las pérdidas de los regimientos de infantería de la 90. División debilitó su capacidad para dirigir fuertes ataques. Hasta el 11 de junio no cayó Bir Hacheim aunque su captura no significó el final de combate. En la breve pausa que hubo antes de la vuelta al ataque, sobre la posición de la 29th Indian Infantry Brigade en El Adem, la división se reagrupó. Los sondeos mostraron que eran bajas el 50% de los oficiales de la división y el 25% de sus tropas. Desde el comienzo de la ofensiva se habían perdido 1.300 hombres.
La resuelta defensa de El Adem por la 29th Indian Infantry Brigade descalabró las unidades de infantería de la división y, puesto que incluso los asaltos más fuertes
de la 90. División tuvieron poco efecto, una nueva orden de Rommel obligó a la división a volver apresuradamente con los elementos principales del Afrika Korps.
Los batallones llegaron hambrientos, sedientos y exhaustos, pero se les ordenó dirigirse de vuelta a El Adem, una vez más.
Las terribles pérdidas sufridas por el VIII Ejercito, particularmente en blindados, habían cambiado la situación. Aunque los indios seguían luchando contra una fuerza superior, Rommel trajo a la 21. Panzer División. Con el apoyo de los carros de combate la infantería de la 90. División Ligera atacó de nuevo.
Se logró algo, sin que fuera una victoria total y completa. El ataque el 16 de junio del grupo de batalla Loewen, fue una prueba más de la furia con que luchaban ambos bandos. Aquel grupo formó un destacamento de asalto para derribar la última resistencia en El Adem y para aumentar su fuerza se trajeron tripulaciones de cañones de las baterías de artillería, que suplieran las pérdidas de la infantería, pero sólo pudieron ser pasados 70 hombres. A las 09,00, los hombres de Von Loewen avanzaron moviéndose rápidamente a través de unas densas cortinas de fuego de artillería y de devastadoras ametralladoras. Dirigido por los oficiales de pelotón y compañía, el grupo de asalto presionó bajo el brillo despiadado del sol, mientras que por cada yarda conquistada morían muchos hombres. Cada carga llegaba hasta la boca de los cañones enemigos, hasta que el ataque se debilitó y terminó. Las pérdidas de la división habían sido temibles: un hombre de cada dos había resultado muerto, herido o desaparecido.
En el Sonderverband 288, un regimiento formado por emigrantes alemanes y voluntarios árabes, se perdieron más de 100 hombres en un único día. A mediados de junio, la fuerza del Sondervarband era la de un simple batallón. El 155. Infanterie-Regiment (mot)  también estaba diezmado, sólo quedaban 3 cañones contracarro en el 3. Bataillon y el 2. había perdido 5 oficiales durante el combate en El Adem. El «box» cayó, por fin, el 17 de junio. Inmediatamente, los regimientos 220.y 361.recibieron la orden de encabezar el asalto a Tobruk. Los restos de la 90. fueron asignados para que llevasen a cabo una marcha a través del desierto hacia Mersa Matrüh y asi destruir a los británicos en retirada hacia el Nilo. Tobruk cayó rápidamente.




Hubo muchas noches en vela, y los hombres perdieron la noción del tiempo; estaban en peligro de desorientarse por la fatiga y además enfermedades qué hubieran sido tratadas con facilidad un mes antes, afectaban ahora con dureza a los exhaustos combatientes: los desórdenes estomacales eran corrientes y la disentería abundante.
El 29 de junio, con Mersa Matruh en manos del Eje, un radiante Rommel habló a las desfallecidas tropas que estaban a su mando: “vuestros pases de permiso os esperan en El Cairo”.



Sin embargo era necesario un último esfuerzo, concentro los mejores elementos de combate de la 90. Division bajo el mando del major Briel comandante del Flak-Abteilung (mot) 606. y le dio los detalles de su mision. Tenía que dirigir una guardia avanzada del batallón y cañones auto-propulsados en una incursión a través de las líneas britanicas. El objetivo era él Nilo, y el Kampfgruppe Briel la punta de lanza de todo el Afrika Korps. Las palabras de despedida de Rommel a Briel fueron: “dirigete a Alejandria. Tu y yo tomaremos café en el Shepherd en El Cairo”. Briel dividió su grupo en tres destacamentos de igual fuerza y composición. Sus órdenes eran esquivar al enemigo, pero si esto resultaba imposible, la fuerza tenía que rodear y destruir cualquier oposición mediante las tácticas de batalla convencionales.
Estas eran una simplificación de los propios métodos de Rommel: un grupo tenía que atraer la atención del enemigo, mientras un segundo hacía un ataque por un flanco.
Las primeras horas del avance no tuvieron ninguna oposición seria. Muchas unidades del VIII Ejército británico retrocedían y el grupo de Briel pudo avanzar hacia adelante. Las crónicas de después de la batalla estaban repletas de descripciones de inmensas nubes negras de humo grasiento procedente de los depósitos de petróleo y suministros que el VIII Ejército había traído al desierto y ahora se veía obligado a destruir para evitar que fueran a parar a manos de los alemanes, ante el avance de éstos. Kilómetros tras kilómetros, tan lejos como alcanzaba la vista, se ofrecían escenas dramáticas de muerte y destrucción causadas por el empuje alemán.
Al comenzar la tarde del 29 de junio, el Kampfgruppe Briel había conquistado sus primeros objetivos pero, por propia iniciativa, el comandante llevó adelante a sus hombres, dirigiéndolos a través de la noche. Los hombres tiritaban en sus incómodos abrigos y sus estrechos pantalones pero, a medianoche, la guardia avanzada había cruzado el camino de Abd El Rahman. En menos de 12 horas, se habían cubierto más de 120 km, y Alejandría quedaba ya a sólo 100 km. Los hombres estaban totalmente agotados pues no habían tenido descanso desde el comienzo de la ofensiva, en la última semana de mayo.
Durante la noche, Briel recibió una desconcertante orden: Rommel. se dirigía hacia él para detener el avance y esperar a que el resto de la 90. División Ligera llegase. Briel esperó a que se acercara su apoyo y observó a varias grandes unidades del VIII Ejército que se retiraban a sus posiciones en dirección a El Alamein. Llegó una nueva orden con la novedad de que el Kampfgruppe Briel tenía que ser dispuesto el 1 de julio y reorganizarse como grupo de batalla con sus propios cañones contracarro, artillería, zapadores e infantería.

En las primeras luces del 1 de julio, el Afrika Korps, concentrado a lo largo del frente de El Alamein, recibió la orden de atacar, esperando conseguir una rápida victoria.


Artilleros alemanes e italianos



El asalto alemán avanzó cubierto por una tormenta de arena. La Inteligencia alemana, sin embargo, no sabia que la línea de El Alamein, extendida a lo largo de la estrecha franja entre el mar y la depresión de Qattara, había sido fuertemente atrincherada.
La 90. División Ligera lanzó su asalto contra un puesto avanzado en Deir el Shein y conquistó el territorio en un solo día, aunque le costó a la división toda su artillería. Las órdenes de batalla del 2 de julio exigían que el ataque continuase, pero por entonces la mayor parte del Ejército alemán estaba demasiado agotado para ejecutar las órdenes de Rommel.
La fatigada infantería, sin embargo, saltó de sus trincheras al amanecer del 2 de julio e hizo su último esfuerzo. Un soldado de la 90. División recordaba así el ataque:
“Era como si las fauces del infierno se hubiesen abierto cuando los cañones británicos empezaron a disparar. Todos experimentamos bombardeos realmente salvajes  pero aquellos del 2 de julio nos destruyó por completo. No sólo en cuanto a las bajas,
también en la moral, pues aquellos cañones disparaban una y otra vez sin cesar.”
Cubiertos por otra tormenta de arena, los descalabrados batallones de la 90. División Ligera se retiraron del ataque, La división había disparado su último cartucho. Sus hombres, agotados tras semanas de continua batalla, ya no podían más: la fuerza total de la 90. División Ligera había quedado reducida a sólo 58 oficiales, 247 suboficiales y 1.023 hombres desde la dura batalla de Gazala hasta la primera de El Alamein.

Bajo el diestro mando de Rommel, lo habían conseguido todo excepto el asalto final. Sin la preciosa agua y el vital combustible, hombres y máquinas forzados hasta los límites de la resistencia, se vieron obligados a detenerse.




 90. Leichte Afrika-Division
Orden de combate (Sep 1941 - May 1943)


Division-Kartenstelle (mot) 259

Infanterie-Regiment (mot) 155

Infanterie-Regiment (mot) 200

Infanterie-Regiment (mot) 361

Panzergrenadier-Regiment (mot) Afrika (aka Sonderverband 288)

Kolbeck-Bataillon

Schwerste Infanteriegeschütz-Kompanie 707

Schwerste Infanteriegeschütz-Kompanie 708

Panzerjäger-Abteilung (mot) 190

Artillerie-Regiment (mot) 190

Aufklärungs-Kompanie (mot) 580

Nachrichten-Abteilung (mot)

Pionier-Bataillon (mot) 900

Feldersatz-Bataillon

Krankenkraftwagen-Zug (mot) 638

Kraftwagenwerkstatt-Zug 566

Munitionsverwaltungs-Kompanie (mot) 540

Bäckerei-Kompanie (mot) 535

Schlächterei-Kompanie (mot) 517

Divisions-Verpflegungsamt (mot)

Feldgendarmerie-Trupp (mot)

Feldpostamt (mot) 190



 Comandantes

Generalmajor Max Sümmermann   (1 Sep 1941 - 10 Dec 1941) (KIA)
Generalleutnant Richard Veith   (10 Dec 1941 - 10 Apr 1942)
General der Panzertruppen Ulrich Kleemann   (10 Apr 1942 - 13 July 1942)
Generalleutnant Carl-Hans Lungershausen   (13 July 1942 - 10 Aug 1942)
General der Panzertruppen Ulrich Kleemann   (10 Aug 1942 - 1 Nov 1942)
Generalleutnant Theodor Graf von Sponeck   (1 Nov 1942 - 12 May 1943) 

 

La batalla de Gazala

90. Division Ligera, mayo - junio 1.944

Planeta de Agostini





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